El tasador realiza una cotización de las joyas presentadas, arrojando un valor de 12.900.000 pesos. El cliente consulta sobre la calidad de la esmeralda y el anillo, a lo que se le explica que las piedras de colores son más difíciles de valorar, y aunque esta esmeralda es de calidad media, el brillante tiene un valor considerable.
El cliente se muestra satisfecho con la tasación, indicando que el dinero le ayudará significativamente en su emprendimiento. Solicita recibir el pago en efectivo, y el joyero accede a realizar la transacción.