El ejército de Israel afirmó haber atacado infraestructuras de Hezbollah en el sur de Líbano, tras repetidas violaciones del alto el fuego por parte del movimiento islamista aliado de Irán.
Se reportaron ataques aéreos mortales en Líbano, resultando en 18 muertos y 33 heridos graves, según el Ministerio de Salud libanés. Los ataques se concentraron en localidades como Jaruz, Tudéir, Al-Sharqiyah, Al-Qatrami y Hizbid.
Uno de los fallecidos era miembro de la defensa civil. Los ataques se produjeron en el contexto de la postergación de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán.