Una profunda crisis en la relación de Melisa Heredia y Claudio Barrelier, marcada por una fuerte pelea dos días antes de la desaparición de Agostina, ha salido a la luz. La justicia ha confirmado la existencia de esta tensa relación, que se caracterizó por discusiones acaloradas, bloqueos mutuos y reconciliaciones rápidas, reflejando una dinámica de pareja altamente tóxica.
Estas tensiones previas entre Heredia y Barrelier son un elemento clave en la investigación, ya que podrían arrojar luz sobre los motivos detrás de la desaparición y el posterior femicidio de Agostina. La comunicación entre ambos, incluyendo llamadas y mensajes, está siendo analizada para determinar su posible implicación en el crimen.