El meteorólogo Jopo describió el ingreso de un pampero frío y seco que está limpiando el cielo porteño, justificando la necesidad de abrigo invernal.
Aunque el termómetro no marcaba temperaturas extremadamente bajas, el viento generaba una sensación térmica considerable, especialmente a la intemperie o en los andenes de las estaciones de transporte.
Se anticipaba una tarde de sol con una máxima de 14 grados, a pesar de la persistencia de la nubosidad en algunas zonas y la humedad.