La empresa Jan Denul se perfila como la principal beneficiaria de la nueva licitación de la hidrovía, en una concesión que abarca 25 años, prorrogables por 5 más, y que representa un negocio de miles de millones de dólares.
La operación incluye la participación de los hermanos Román de Servimagnus como socios locales, aunque se subcontratarán diversos trabajos a otros grupos empresarios, entre ellos los hermanos Neus.
El proceso licitatorio ha estado marcado por intensas negociaciones y lobby, con presuntas intervenciones de figuras como Mauricio Macri y Guillermo Dietrich, quienes habrían operado a favor de la empresa ADEME.
Se cuestiona la transparencia del proceso, mencionando presuntas irregularidades en la documentación y la posible participación de socios chinos vinculados a Jan Denul, así como un viaje de Santiago Caputo a Estados Unidos en un momento clave de la negociación.