La guerra civil en Sudán ha provocado niveles "terribles y dramáticos" de pobreza, afectando especialmente a la infancia. Los niños sufren desnutrición alarmante, falta de atención médica y educación, además de brotes de enfermedades como el sarampión y la malaria.
La disminución drástica de la cobertura de vacunación sistemática ha incrementado el riesgo de estas enfermedades prevenibles. La situación en Sudán se agrava semana a semana debido a un conflicto que parece no tener fin.