La tensión entre Florencia Peña y Nicolás Okiato escala tras la salida de la conductora de Luzu TV. Peña expresó sentirse "devastada" y criticó la falta de empatía de Okiato ante la situación, a pesar de reconocer que él es el dueño del canal y que pueden tener diferencias.
Peña relató que no se fue pensando en renunciar, pero que el "desastre" que se armó y el "escarnio" la llevaron a esa decisión. Si bien defendió a sus amigos y a la gente que quiere, también admitió que no puede juzgar las acciones de Okiato, ya que él pensó que actuaba correctamente.
Por su parte, el panelista César Carignano analizó la posibilidad de un juicio de Florencia Peña contra Luzu TV, argumentando que la conductora podría tener motivos legales si su imagen fue afectada. También se cuestionó si el despido de los productores fue justificado.
Guido Corallo aportó detalles sobre una comunicación "intensa" entre Peña y Okiato, describiendo un tono fuerte aunque no necesariamente gritos. Según Corallo, Peña se sintió devastada y llegó a pensar en llamar una ambulancia, mientras que Okiato se mostró "vehemente".
La cobertura mediática del conflicto también fue criticada. El periodista Pablo Villota señaló una falta de chequeo y exceso de liviandad en la difusión de la noticia, comparándola con anunciar una muerte sin confirmación. Subrayó la responsabilidad de los conductores y productores en la verificación de la información, especialmente en plataformas de streaming.