En medio de un tenso debate en Gran Hermano, Solange y Andrea intercambiaron fuertes declaraciones sobre la difamación y la valentía.
Solange defendió su derecho a repetir lo que escucha y ve, argumentando que si alguien queda mal parado es por sus propias acciones. Por su parte, Andrea cuestionó la actitud de Solange, señalando que sus comentarios la hacían quedar mal y la acusó de caraduréz e hipocresía.
Ale, otro de los participantes, intentó mediar y reflexionar sobre la convivencia en la casa, pero la discusión continuó escalando.