El gobierno otorgó un nuevo aumento paritario para los trabajadores de la Administración Pública Nacional, que consiste en una mejora acumulada del 6,6% para el periodo junio-agosto y un bono remunerativo de 50.000 pesos para el mes próximo. Sin embargo, este incremento generó una división entre los sindicatos.
Mientras que la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), del sector dialoguista de la CGT, aceptó la propuesta, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) la rechazó. ATE considera que el aumento consolida la pérdida salarial en el sector público, manteniendo su postura de la "dura gremial".