Se comenta la evolución del equipo de Estados Unidos en la competencia, destacando el entusiasmo de los aficionados. Se menciona que la ley de educación en Estados Unidos, modificada en los años 80, impulsó la participación femenina en el deporte, incluyendo el fútbol, lo que ha contribuido a que sean una potencia.
Un aficionado expresa su esperanza de que el equipo de Estados Unidos sea campeón del mundo, y se resalta la importancia de no quitarles la ilusión. Se hace una distinción entre el "soccer" (fútbol) y el fútbol americano, señalando que el verdadero fútbol es el praticado internacionalmente.