Se analiza la corriente emocional del fútbol, donde la gente actúa más con el corazón que con la cabeza. Se compara la situación de Messi con la de Diego Maradona, señalando que a este último se le criticó más duramente.
Se introduce el concepto de "hipocresía" en la difusión de información, sugiriendo que la línea editorial cambia según a quién se critique. Se valora a Messi por su desempeño actual, a pesar de su edad, y se reconoce su importancia.