La Fórmula 1 planea un regreso a los motores V8 para la temporada 2031, buscando recuperar la esencia sonora y técnica de la categoría. La medida, anunciada por el presidente de la Federación Internacional del Automovilismo, busca reducir costos y simplificar la reglamentación técnica actual, centrada en motores V6 híbridos desde 2014.
El nuevo motor combinará un 10% de componente híbrido y combustible sostenible, sin turbo, con una potencia estimada de entre 760 y 880 caballos. Aunque algunos pilotos encuentran complejidad en la regulación de potencia de los motores actuales, la decisión de volver a los V8 ya está tomada, con la intención de adelantar el cambio si es posible.