La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó una ley que regula la actividad de los "trapitos", imponiendo penas de prisión más severas y sanciones económicas de hasta 6.600.000 pesos para los líderes de organizaciones que los agrupen.
La normativa busca castigar de manera más dura a quienes coordinan estas actividades y a los limpiavidrios, con el objetivo de poner orden y erradicar la extorsión y el apriete en la vía pública.