Se analiza el escándalo desatado por la falsa noticia sobre la muerte del padre de Lionel Messi, difundida por Florencia Peña en Luzu TV. El incidente generó un gran revuelo y puso en tela de juicio la responsabilidad de los comunicadores, especialmente de figuras públicas que no poseen formación periodística.
Se subraya la importancia de chequear y rechequear la información antes de difundirla, máxime cuando se trata de temas tan delicados como una muerte. Se diferencia entre un comunicador profesional y un famoso que se dedica a comunicar, destacando las herramientas y conocimientos que pueden faltar en el segundo caso.