Se presenta el testimonio de Mavi Álvarez, quien a los 16 años mantuvo una relación con Diego Maradona, quien en ese entonces tenía 40 años.
Álvarez relata experiencias traumáticas, incluyendo inducción a las drogas y situaciones de abuso, sugiriendo que su familia no aprobaba la relación y que se sintió presionada a aceptarla.
Este testimonio se utiliza para contextualizar la crítica hacia Maradona como figura pública y cultural, contrastándolo con la imagen de Messi.