El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hexes, criticó duramente a los aliados de la OTAN por su bajo gasto militar y anunció una revisión del despliegue de tropas estadounidenses en Europa. Hexes acusó a la alianza de haber perdido el rumbo y de no haber apoyado la guerra contra Irán.
La exigencia de EE.UU. a Europa para que asuma más responsabilidades en defensa fue recibida con sorpresa por algunos aliados, pero evitan dramatizar la situación. El ministro de defensa alemán advirtió contra una retirada precipitada de EE.UU. y subrayó la necesidad de que cualquier reducción de tropas sea coordinada para evitar vacíos de capacidad militar.
Existe una conciencia general en Europa de que invertir más en defensa es inevitable. Mientras tanto, en Bruselas, los líderes de la OTAN discuten la posibilidad de negociar con Moscú, aunque la viabilidad de esta opción es incierta debido a la falta de consenso.