Se analiza la disociación entre la política interna argentina, marcada por fuertes internas en el gobierno libertario y el peronismo, y los buenos indicadores macroeconómicos.
Se señala que la economía, históricamente enfocada en la demanda y afectada por la política, ahora busca incrementar la oferta en sectores competitivos como el campo, la energía y la minería, lo que genera un fuerte ingreso de dólares y expansión de actividad, aunque aún no se refleja en sectores como la construcción, el comercio y la industria.
El índice de confianza del consumidor de la Universidad Di Tella subió 6,4% en junio, especialmente en el Gran Buenos Aires, indicando una posible correlación con la intención de voto y la desaceleración de la inflación. Se espera que estos datos económicos positivos se impongan sobre el "ruido" de la política.