La colocación de DIUs en niñas groenlandesas a partir de los 12 años, implementada por Dinamarca, ha sido descrita como traumática. Si bien algunas mujeres aceptaron conscientemente el método para planificar su familia, otras no fueron informadas adecuadamente o desconocían su colocación.
La medida, que afectó a unas 4.000 mujeres, generó una caída drástica de la natalidad y dejó secuelas físicas y psicológicas. La falta de información y consentimiento en estos casos ha sido duramente criticada.