Se discute el valor de la droga en el mercado ilegal, contrastando los precios de la cocaína en diferentes ciudades y la supuesta ganancia por la venta de órganos.
Se desmitifica la idea de precios fijos para los órganos, explicando que el tráfico se realiza con la persona en vida y depende de la necesidad y capacidad de pago.
Se aclara que la ablación de órganos para trasplantes se realiza bajo normativas específicas del INCUCAI y que el tráfico de órganos es un mito urbano.