El brutal asesinato de un bebé de dos años y cinco meses ha reabierto el debate sobre la violencia de género y la responsabilidad de las mujeres en casos de maltrato infantil.
Se cuestiona la actitud de la madre, quien según algunos testimonios, no mostró inmutarse ante la noticia de la muerte de su hijo. Se discute si esto se debe a una posible afectación psicológica o a una falta de empatía.
Se analiza la estadística de violencia, reconociendo que si bien los hombres son los principales agresores, también existen mujeres violentas que cometen delitos aberrantes. Se hace hincapié en que la violencia no tiene género y que las personas violentas suelen serlo en todos los ámbitos de su vida.
Se reflexiona sobre la importancia de la justicia en estos casos, y se señala que el fiscal a cargo de la causa no ha encontrado elementos para exculpar a la madre, todo lo contrario, todo indica su participación en el asesinato.