Se generó un debate en el programa sobre la reacción de la gente y las redes sociales ante las dificultades económicas de figuras públicas, tomando como ejemplo a Marcelo Tinelli.
Los panelistas cuestionaron la tendencia a criticar a quienes atraviesan problemas financieros, especialmente cuando antes eran admirados. Se planteó la idea de que, si bien las figuras públicas deben cumplir con sus obligaciones económicas, el escarnio público puede ser excesivo.
Se mencionó que ante los problemas de dinero, "todo el mundo lo destrozó", incluso personas que antes "le chupaban las medias". Se hizo hincapié en que las redes sociales amplifican estas críticas, pero también se señaló que los propios empleados pueden verse afectados por la situación financiera de sus empleadores.