Se discute la relación entre la Selección Argentina y su presidente, Chiqui Tapia, y cómo los medios de comunicación a veces asimilan a ambos. Se critica la idea de que el periodismo de investigación opera en contra de la selección.
Se señala la aparente contradicción de algunos que bancan a Tapia pero critican a Messi, el astro que se esfuerza día a día. Se considera "una cosa de locos" que se critique al mérito y la genialidad individual mientras se apoya al "patrón". Se menciona que figuras como Julia Mengolini y otros comunicadores con ideas afines critican a la selección, pero esto se atribuye a una visión ideológica específica.