Se critica la "cultura de la cancelación" y la liviandad con la que Florencia Peña anunció la muerte del padre de Messi, considerándolo un hecho lamentable y una falta de responsabilidad.
Se cuestiona la actuación de Oquiato, quien minimizó el error, y se señala la falta de profesionalismo en los medios que, según los panelistas, se dedican a hablar de "boludeces" pero fallan al tratar temas serios. Se argumenta que Florencia Peña, con su experiencia en televisión, debería haber manejado la situación con mayor seriedad.