Se cuestiona la hipocresía de quienes critican a Florencia Peña por un error, cuando muchos otros divulgan fake news sin consecuencias. Se enfatiza que Peña cometió un error no forzado y sin mala intención, y que al pedir disculpas, se espera empatía. Se señala que la información sobre la salud de Jorge Messi duele más que el error de Peña.
Se argumenta que la puerta a la información sobre la salud de Messi la abrió él mismo al mencionar problemas personales de su padre. Se critica al periodismo deportivo por no haber gestionado la noticia previamente y se defiende la postura de Peña, quien, a pesar de no ser periodista, intentó chequear la información.