Se cuestionó la actitud de Nico Kato y su equipo por bailar y mostrarse despreocupados tras el grave error de Florencia Peña y la productora. Se considera que, ante la situación, deberían haber mantenido un bajo perfil.
Se argumentó que, si bien Nico Kato aclaró la situación y continuó con el programa, bailar al día siguiente del incidente es una falta de respeto hacia los afectados y hacia el público.
Se planteó la hipótesis de que si a uno le ocurre algo similar con un familiar, no actuaría de esa manera. Se considera que el accionar de Nico Kato y su equipo es "muy mal" y que demuestra una falta de empatía.