El ambiente en Las Vegas previo al partido contra Austria se describe como carente de fervor mundialista, con la mayoría de los hinchas argentinos concentrados en Dallas, donde se jugarán próximos encuentros.
Se comenta la dificultad para conseguir entradas, con precios elevados que rondan los mil quinientos dólares, lo que limita la asistencia de muchos aficionados.
Se anticipa una invasión de hinchas argentinos en Dallas para los próximos partidos, similar a lo ocurrido en Kansas, generando gran expectativa.