El caso del bebé asesinado de dos años y cinco meses reaviva el debate sobre la protección de menores y la violencia de género en Argentina. Se cuestiona la actuación de la justicia y la falta de recursos para asistir a mujeres que denuncian violencia y no tienen a dónde ir.
La abuela del niño mencionó que su hija sufría violencia de género, lo que genera dudas sobre la responsabilidad de la madre. Se enfatiza la importancia de que las mujeres víctimas de violencia tengan lugares seguros a donde recurrir y que la justicia intervenga para excluir a los agresores del hogar.
Se discute la posibilidad de que el móvil del crimen esté relacionado con el cobro de planes sociales, aunque se descarta que la pobreza sea una justificación. La autopsia determinará la cronología de las lesiones y si hubo ataques previos.
Se recuerda la importancia de la denuncia ciudadana, incluso de forma anónima, ante sospechas de maltrato infantil, y se hace un llamado a la sociedad a involucrarse para proteger a los menores, quienes a menudo no pueden defenderse por sí mismos.