La defensa de Soledad Andreani sostiene que su clienta consideraba a Barrelier su novio, ya que dormía en su casa tres o cuatro noches por semana. Sin embargo, el fiscal Raúl Garzón sospecha que Andreani colaboró en el encubrimiento del crimen de Agostina, ya que Barrelier utilizó el auto de ella para deshacerse del cuerpo desmembrado de la víctima. Por este motivo, Andreani fue detenida e indagada.
Durante la indagatoria, se le leyeron las pruebas en su contra, las cuales, según fuentes del caso, no difieren de lo ya conocido públicamente. Tras el crimen, Barrelier le pidió el auto prestado a Andreani, argumentando que "tenía que hacer algo". Luego, utilizó el vehículo para transportar los restos descuartizados de Agostina hasta un descampado, donde los descartó. Posteriormente, regresó a la casa de Andreani y juntos fueron a una ferretería.
El fiscal cree que Andreani debió haber sospechado de la situación y que tenía indicios para saber que Barrelier había cometido un delito, y que ella lo estaba ayudando a encubrirlo. Andreani se negó a declarar, ya que el expediente recién se abrió y el secreto de sumario se levantó hace una hora para las partes. La defensa de Andreani niega que ella regenteara mujeres o tuviera relación con el bar "Guachitas", y no descarta iniciar acciones legales contra Carla, la ex empleada que la acusó.
La defensa de Andreani considera que el testimonio de Carla es incongruente con la realidad y que busca generar una cuestión mediática impulsada por los abogados del padre de Agostina. Señalan que Carla decía estar drogada todo el tiempo en el bar y que la imputación a Soledad Andreani no tiene relación con "Guachitas".