El Senado ha otorgado al gobierno un respiro de dos semanas para definir la situación de Manuel Adorni, evitando por ahora una posible moción de censura o interpelación. La presión de aliados como el PRO y la UCR, sumada a la oposición del kirchnerismo y peronismo no kirchnerista, pone en jaque la continuidad del jefe de gabinete.
A pesar de las divisiones internas y las críticas, Javier Milei y Karina Milei sostienen a Adorni, argumentando que su permanencia dependerá de una decisión judicial. La situación genera incertidumbre y retrasa la agenda legislativa del gobierno, incluyendo proyectos clave como la ley de propiedad privada.