En Filadelfia, se generó un debate sobre cábalas y su posible influencia en los resultados deportivos, especialmente en el contexto del fútbol. La historia comenzó con la colocación de camisetas de equipos en la estatua de Rocky, una práctica que algunos asocian con la mala suerte.
Se mencionó el caso de Ecuador en el último Mundial, que perdió tras colgar una camiseta de su selección en la estatua. Se atribuyó la acción a brasileños, quienes habrían realizado un "ritual" para influir en los resultados. Ante esto, Gonzalo Sorbo se propuso "neutralizar" la cábala brasileña visitando un local de artículos deportivos de ese país en Buenos Aires.
Durante la visita, se interactuó con ciudadanos brasileños que expresaron su confianza en la victoria de su selección, vaticinando marcadores abultados. El segmento culminó con la degustación de comida brasileña y la reflexión sobre la importancia de la cábala en el deporte, aunque con un tono ligero y humorístico.