El caso del bebé asesinado de dos años y cinco meses sigue generando conmoción y debate. Se cuestiona la responsabilidad de la madre y su pareja, Franco Benjamín Álvarez, en el brutal crimen.
La abuela del niño señaló que la madre sufría violencia de género y que el bebé lloraba y no quería irse de su casa, lo que podría indicar una situación de maltrato previo. Se destaca la importancia de que la justicia actúe de manera contundente en estos casos y no permita la impunidad.
Se investiga si el móvil del crimen podría estar relacionado con el cobro de planes sociales, aunque se descarta que la pobreza sea una justificación. La autopsia determinará la cronología de las lesiones y si hubo ataques previos.
Se hace un llamado a la sociedad a involucrarse y denunciar situaciones de violencia infantil, ya que los niños a menudo no pueden defenderse por sí mismos. La denuncia anónima es una herramienta fundamental para proteger a los menores en riesgo.