En Austria se vive un clima de euforia mundialista tras la victoria inicial contra Jordania. Un empate contra Argentina sería celebrado como un triunfo, según la opinión de una periodista local.
A diferencia de Argentina, en Austria no se paralizan las actividades laborales ni escolares por los partidos, aunque hay gran entusiasmo y se habilitan espacios públicos para ver los encuentros. El país no clasificaba al Mundial hace 28 años.