Sri Lanka enfrenta un fuerte brote de dengue, registrando más de 44.000 casos en lo que va de 2026, con al menos 28 fallecidos. La situación ha encendido las alarmas sanitarias y puesto bajo presión al sistema de salud, que advierte sobre el riesgo de saturación hospitalaria.
Las autoridades atribuyen el incremento de contagios a condiciones climáticas favorables para la proliferación del mosquito, agravadas por el paso de un ciclón y las intensas lluvias. Ante este escenario, el gobierno intensifica las fumigaciones y controles, aunque anticipa un posible aumento de casos en las próximas semanas.