Se confirma el nombramiento de Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, marcando un cambio de estilo respecto a su predecesor, Manuel Adorni. Ravier se caracteriza por un perfil más técnico y conciliador, alejado de la confrontación.
La decisión presidencial busca mejorar la comunicación del gobierno en un contexto de noticias a menudo complicadas. La designación de Ravier, cercano a Santiago Caputo, se alinea con esta estrategia.
Se menciona que Karina Milei se enteró de la noticia por Twitter, lo que sugiere posibles tensiones internas en el gobierno. Patricia Bullrich, por su parte, ha expresado su apoyo a Ravier, considerándolo un "gran paso" para destrabar la comunicación oficial.