Rodríguez Zapatero declaró ante la justicia y negó rotundamente cualquier irregularidad en el caso. El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, expresó su \\"ánimo personal\\" y \\"confianza en su inocencia\\" a Zapatero, aunque otros allegados a Sánchez también están siendo investigados.
La justicia acusa a Zapatero de ser el presunto líder de una \\"estructura estable y jerarquizada\\" dedicada al tráfico de influencias. La investigación también incluye un posible fraude fiscal, ya que se encontraron joyas y relojes por más de un millón de euros en su caja fuerte sin acreditar su origen, presuntamente como regalo de un líder saudita.