El mal funcionamiento del Tren Roca y la saturación de colectivos generan un panorama complicado para los trabajadores que se trasladan a diario. La falta de un servicio de transporte eficiente obliga a muchos a invertir hasta cuatro horas en viajes de ida y vuelta, afectando su calidad de vida y productividad.
Se cuestiona la inversión estatal en el sistema de transporte y la percepción de que la calidad del servicio empeora a pesar de los aumentos tarifarios. Los usuarios expresan su cansancio ante la incertidumbre y el "maltrato" diario, sumado a la falta de información clara sobre las soluciones.