Los usuarios del tren Roca expresaron su frustración por las demoras y cancelaciones debido a fallas eléctricas. Los pasajeros manifestaron que estas interrupciones son frecuentes y que les generan complicaciones para llegar a sus trabajos, afectando su rutina diaria.
Las demoras, que pueden extenderse hasta dos horas, obligan a los usuarios a buscar alternativas de transporte o a avisar en sus lugares de trabajo. A pesar de la suba en los boletos, el servicio no mejora, generando un malestar generalizado.
La situación se agrava por la falta de información clara y la incertidumbre sobre la normalización del servicio, lo que aumenta la tensión y el enojo entre los pasajeros que esperan en las estaciones.