Una mujer de 59 años, identificada como Rosmarie Susar García, murió al caer desde 30 metros de altura mientras practicaba rapel en unas grutas de Río de Janeiro.
El accidente ocurrió cuando la mujer se detuvo para aplicarse repelente de insectos al borde del precipicio. El terreno cedió y, a pesar del intento de un guía por sujetarla, la mujer cayó al vacío.
Este trágico suceso ocurre poco después de la muerte de una joven de 21 años arrojada desde un puente.