Donald Trump, presente en la cumbre del G7 en Francia, defendió el acuerdo con Irán, pero advirtió que podría reanudar los bombardeos si Teherán no cumple con lo pactado. Esta postura busca responder a las críticas sobre una supuesta debilidad ante Irán.
El acuerdo, que libera el estrecho de Ormuz, ha generado críticas internas y desde Israel, especialmente por no abordar el tema nuclear iraní y el enriquecimiento de uranio. La relación entre Trump y Netanyahu se ha tensado, ya que Israel no tuvo acceso al memorándum y se siente amenazado por la posibilidad nuclear.
Netanyahu, en un año electoral, se encuentra en una posición delicada ante la opinión pública israelí, que considera que la guerra no cumplió sus objetivos y la amenaza nuclear persiste. La falta de consulta por parte de Trump ha generado malestar en el gobierno israelí.