El tiroteo en Times Square, Nueva York, ocurrió poco después de finalizar el desfile de celebración del equipo de baloncesto de la ciudad, en una zona con gran afluencia de público. La policía detuvo al sospechoso y decomisó el arma, confirmando que no hubo heridos.
El incidente generó pánico y corridas entre los presentes. Las autoridades acordonaron el área y continúan la investigación para esclarecer los motivos del ataque, que se suma a un contexto de creciente preocupación por la seguridad en eventos masivos.