Se analiza el uso de la tecnología GPS en el fútbol, específicamente en los soportes que usan los jugadores, los cuales contienen esta tecnología. El objetivo es registrar los movimientos de cada jugador en el campo para optimizar el entrenamiento.
Se compara la distancia recorrida por los futbolistas (entre 9 y 12 kilómetros en promedio) con la de los corredores de running. Se explica que el tipo de movimiento es diferente: en fútbol hay explosividad, cambios de ritmo y saltos, mientras que en running se tiende a una velocidad más constante.
Se concluye que correr como runner puede ser una base para jugar al fútbol, pero no es suficiente por sí solo. Al revés, ser futbolista no necesariamente prepara para correr una carrera de calle. Los runners utilizan GPS de muñeca, mientras que los futbolistas no pueden usar dispositivos en la muñeca por seguridad.