Carla, testigo clave, identificó a Ludmila como la esposa de Barrelier y señaló que también tenía un rol en la captación y explotación de mujeres.
Ludmila, apodada "la gringa", se encargaba de tareas de moza en el bar, mientras que Soledad se dedicaba a la venta de drogas y cobro de bebidas. Carla afirma que la amante y la esposa de Barrelier trabajaban juntas.
Carla no vio a la madre de Agostina ni a la propia Agostina en el bar, pero reconoció fotos de ellas en Huachita. La investigación busca determinar la conexión entre el bar y el femicidio.