En los últimos 15 minutos del primer tiempo, se analizaba que Suiza, a pesar de tener la pelota y llegar bien a los tres cuartos de cancha, carecía de precisión en los últimos metros para concretar las jugadas.
Se mencionó que el gol parecía posible, pero no se traducía en situaciones de peligro concretas. El desempeño de Bolo como centrodelantero no era el esperado, y se resaltaba la importancia de Xhaka para conectar pases.