Se reflexiona sobre el fenómeno de los "influencers" que incursionan en el periodismo a través de plataformas de streaming, a menudo sin la formación adecuada.
Se contrasta el enfoque de estos nuevos comunicadores, que buscan el éxito a través del humor y la viralidad, con el periodismo tradicional que prioriza la verificación de datos.
Se menciona el caso de Piatto, quien habría iniciado un negocio exitoso con streaming, pero se advierte sobre los peligros de mezclar entretenimiento con información sensible sin el debido rigor.