La selección argentina de fútbol entrenó en Kansas bajo intenso calor, con trabajos diferenciados para quienes jugaron el último partido. Messi y De Paul observaron desde un costado mientras otros futbolistas realizaban ejercicios.
Se implementaron chalecos refrigerados para mitigar las altas temperaturas. Posteriormente, se realizó un "Family Day" donde los jugadores pudieron reencontrarse con sus familiares.
Afortunadamente, no se reportaron lesionados. El equipo se prepara para enfrentar a Austria el próximo lunes.