La selección argentina llega al Mundial con varios jugadores importantes lidiando con lesiones, incluyendo al arquero, laterales y un marcador central. Messi y Julián Álvarez también arrastran dolencias, pero se espera que puedan recuperarse durante la primera fase del torneo.
La estrategia de Scaloni parece enfocarse en superar la fase inicial, aprovechando los días entre partidos para que los jugadores alcancen su ritmo óptimo. Se destaca la madurez de los jugadores y el liderazgo positivo de Scaloni, un entrenador joven pero con una visión clara y una coherencia que mantiene desde sus inicios como jugador.
Se resalta la excepcionalidad de Messi, quien a lo largo de 20 años se ha mantenido en la cima del rendimiento deportivo, mostrando una consistencia admirable en su juego y personalidad. Su capacidad para hacer posible lo excepcional es un factor clave para el equipo.