Se generó controversia por una imagen de Lionel Messi sonriendo y haciendo de escolta a Donald Trump durante un evento.
El gesto de Messi hacia Trump provocó reacciones diversas, con algunos mostrando sorpresa y otros argumentando que no era algo inesperado.
Se planteó la preocupación de que la politización de estos actos pueda afectar la percepción del próximo mundial y la conexión emocional con el evento deportivo.