La implementación del "cooling break" o pausa de hidratación en el Mundial ha generado un intenso debate. Esta nueva disposición de la FIFA permite detener el juego en dos ocasiones por partido para que los futbolistas se hidraten.
Mientras algunos defienden la medida por el bienestar de los jugadores ante las altas temperaturas, otros critican que interrumpe el ritmo del juego y argumentan que puede ser una estrategia para incluir más publicidad. Las redes sociales se encuentran divididas entre defensores y detractores de esta innovación.