A pesar del anuncio de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, las tensiones persisten en la región, evidenciadas por la destrucción de barrios y la falta de hogar de muchas personas.
Las autoridades iraníes denuncian que Israel mantiene operaciones militares en territorio libanés, generando incertidumbre sobre la paz definitiva.
La reconstrucción de ciudades, economías y vidas marcadas por la guerra se presenta como una batalla ardua una vez que las armas callan.