Se diferencia entre la opinión y la información en el periodismo, destacando que la base de la profesión son los hechos y los datos verificados.
Se argumenta que, si bien la opinión del comunicador es buscada por el público, la primacía debe ser la información pura y dura.
Se utiliza la metáfora de un vaso transparente para ilustrar la objetividad que debe caracterizar a la información periodística.